Una gran parte de las personas adultas contemplan vivir en pareja como una opción que casi siempre les ofrece mayor equilibrio y estabilidad.
A groso modo y como dos polos cargados positiva y negativamente, las personas tendemos a buscar a otras con las que conjuntarnos y unirnos, y en buena parte de las ocasiones los resultados suelen ser exitosos.
No obstante, si observamos más de cerca, vemos que no solo estamos cargados con una polaridad u otra; más bien, el equilibrio ideal en la relación de pareja se encuentra en la conjunción de un conjunto de polaridades que, además, van cambiando a lo largo de la vida personal y de la historia de la vida en pareja.
La vida en pareja pasa por varias fases: los movimientos de exploración y búsqueda y el deseo de encontrarla, los primeros encuentros personales y amorosos, la consolidación de la relación, etc...
En muchos momentos, las parejas sufren desequilibrios y crisis ocasionales que hay que remontar, pero en algunos casos, la reiteración de esas crisis afectan a los cimientos mismos de la relación, lo que conlleva la búsqueda de nuevos equilibrios al margen de la relación de pareja; se trata de afrontar entonces los momentos de separación y divorcio.
Hay circunstancias que hacen pasar a los miembros de la pareja momentos de intensa crisis: la enfermedad grave o el fallecimiento de la pareja, los celos y sospechas de infidelidad, las disfunciones sexuales, los malos tratos, etc.
Todos esos momentos requieren del acompañamiento y de la ayuda de un profesional. En Psicoayuda.com te apoyamos y trabajamos para que los superes, te enseñamos a respetarte y a respetar, a dar cariño y a recibirlo, en suma, a crecer personalmente mejorando tu situación de pareja.